Nos dirigiremos al Santuario de San Francisco Lagunillas y Quillayal, para comenzar una caminata por un hermoso sendero que ofrece vistas privilegiadas del geositio Cerro Likan, donde se han descubierto vestigios de la cultura Chiquillán.
Una caminata de cuatro horas en total, rodeada de vegetación nativa y agua cristalina que nace directamente de los deshielos. Perfecta para quienes buscan un entorno fresco, sonoro y lleno de vida. Alta probabilidad de observar cóndores en lo alto.
Esta excursión puede disfrutarse durante todo el año, incluso en invierno, cuando la experiencia se complementa con raquetas de nieve si las condiciones lo requieren.
Consideraciones