Relajación y disfrute: El parque centenario de Las Majadas de Pirque

marzo 10, 2021
Árboles de más de cien años, lagunas y varios caminos para circular son de las características que tiene este parque ubicado en el Valle del Maipo, que fue restaurado por la arquitecta Alejandra Bosch.

 

Son las 12:00 horas de un jueves de febrero y la arquitecta Alejandra Bosch se encuentra caminando en el medio del parque centenario de Las Majadas de Pirque, lugar del cual está a cargo de su mantención. Hace una breve pausa de su trabajo para responder algunas preguntas sobre su rol en la restauración de este llamativo sector del Valle del Maipo.

«Lo más importante de nuestro trabajo en el rediseño del parque fue mantener su espíritu original, adecuándolo a nuevos usos», recuerda orgullosa Bosch, al ver cómo este espacio, que fue diseñado en un principio por el paisajista francés Guillermo Renner en 1909, es actualmente uno de los atractivos de la zona.

«A través de los años La estructura original del parque se había perdido», recuerda y agrega que se hizo un detallado levantamiento de los más de mil árboles originales del parque construido por Renner para adecuar el diseño a los nuevos usos sin perder el sentido original. «Entendíamos que el mayor patrimonio del sitio eran sus centenarios árboles», afirma.

«Quisimos volver a reconstruir algunos de los caminos que se habían perdido y agregar otros, con el objetivo de  fomentar diversas formas de circular dentro del parque, con distintas situaciones de sombra, sol y coloridos», explica Bosch. «La idea no era solo crear diversas formas de recorrer el parque, sino que también generar espacios para diferentes situaciones y lugares de encuentro».

Según cuenta, se aprovechó la condición de piedemonte del terreno, con una diferencia de altura de 15 metros entre un extremo del sitio y otro para generar distintas explanadas que pudiesen albergar diferentes actividades. Es así como una explanada de césped junto a una pileta de agua permite tener una vista despejada del palacio y otra tiene en su centro un grupo de Peumos relictos del bosque esclerófilo ancestral de más de 300 años.

Dentro de los objetivos, también se procuró marcar la estacionalidad del parque, acompañando los esbeltos árboles con masas bajas de arbustos y flores  que agregan color al parque durante todo el año.

Además, para poder reflejar el ambiente natural y de relajo que tiene hoy en día Las Majadas de Pirque, se incorporó una laguna al centro del parque que refleja las copas de los cedros y magnolios centenarios. «Usamos las acequias originales, junto a otras que incorporamos a los caminos para que el agua fluya y recorra el sitio, generando un sonido relajante y agradable», cuenta Bosch, y agrega que un detalle realmente importante del proyecto es que se ha ido introduciendo criterios sustentables como la optimización en el uso del agua al igual que la incorporación de especies que tengan bajo requerimiento hídrico.

«Este es un proyecto que nunca termina, ya que la vida del parque va evolucionando», afirma y agrega: «Me llena de orgullo cuando veo que la gente disfruta del parque, ya que le dimos un sentido».

 

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